A menos de 3 días de que se celebren las elecciones generales del Perú, en medio de una avalancha de información multicanal que satura la vida diaria del ciudadano, se ha casi invisibilizado lo que, según el Centro Europeo de Predicciones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), ha catalogado como “el fenómeno del Niño más intenso en los últimos 140 años”.
La noticia ha sido divulgada por escasos medios de comunicación peruanos. Nadie en el gobierno actual ni entre los posibles presidentes, senadores o diputados ha reaccionado a datos contundentes como la elevación de la temperatura del mar hasta en 3 grados Celsius frente a la costa peruana.
Ello conllevaría a la generación de intensas precipitaciones e inundaciones en la costa de Perú y Ecuador que impactarían seriamente la agricultura, generando pérdidas masivas de cultivos por cambios en los patrones de lluvias. Hablamos de un “Super Niño” que se proyecta a ser más intenso que cualquier otro que hayamos experimentado antes.
Nuestra experiencia institucional como país frente a estos fenómenos climáticos siempre ha sido deficiente. La pregunta es: ¿qué es lo que está invisibilizando un hecho potencialmente catastrófico y por qué no genera interés mediático, político y ciudadano?
Existen 2 teorías desde la psicología cognitiva que pueden responder a esta pregunta. La teoría de Agenda Setting (McCombs & Shaw, 1972) señala cómo los medios de comunicación (tradicionales, redes sociales, streaming, etc.) asignan la mayor cantidad de contenidos a una temática determinada (las elecciones), anulando cualquier posibilidad de generar atención frente a otras informaciones fuera de la “agenda” ya establecida.
Por otro lado, la teoría de la “carga cognitiva” de John Sweller afirma que cualquier aprendizaje humano se ve limitado por la capacidad de la memoria de corto plazo o “working memory”. Esto podría indicarnos que los procesamientos cognitivos ciudadanos en el Perú están saturados por dosis desbordadas de información electoral.
Ello impide la incorporación de nueva información. La cognición humana también selecciona lo inmediato frente a fenómenos como el “Super Niño”, que se encuentran en espacios temporales más lejanos.
Estamos alertados por la ciencia de que esto ocurrirá en los próximos 6 a 8 meses. Sabemos de la alta vulnerabilidad y del escaso nivel de prevención y planeamiento que tenemos como país frente a fenómenos previos de menor intensidad.
Es tiempo de poner sobre la agenda mediática y política un fenómeno global que requiere altos niveles de prevención, gestión y coordinación. Que la agenda mediática actual no continúe invisibilizando esta realidad, hoy en día, es más que crucial.